domingo, 15 de mayo de 2011

De otro color

Costumbre fea que tengo. Escaparme de las situaciones que me incomodan. Esas que sabés en que van a terminar. Esas que tenés que decir que va a pasar, que explicar, que hacer. Les tengo fobia.
Seguridad no me falta. Al contrario, tanta seguridad me trae problemas.
Vivo de la espontaneidad. Me gusta encontrarme a alguien en la calle y preguntarle qué es de su vida. Pero, encontrarme con alguien en un café para que tengamos la obligación de contarnos de nuestras vida. Qué necesidad?
Eso sí, busco situaciones. Voy a lugares dónde sé que me voy a encontrar a alguien. Pregunto a mis amigas si salen y si puedo ir. No me molesta ser la desconocida en el grupo. Me gusta ir al lugar donde puede pasar el hombre de mi vida, o un simple sujeto pasajero que puede cambiar mi noche. Cambio planes. Llego tarde. Mando mensajes a personas que no conozco. Hablo con gente en el colectivo. Me voy temprano de boliches. A veces hago la fila y me voy, si hay algo más interesante. Me enamoro sin conocer. Serios problemas tengo.
Me gusta que sean sorpresivos. No las sorpresas. Las sorpresas tienen organización, tiempo de preparación. No.
Esto es una breve explicación de mi miedo al compromiso. No te asustes, no te odio. Si te sentís identificado con esto: No sos jodido, simplemente libre.