domingo, 1 de abril de 2012

Realidad

Realidad. Eso nos hace falta. Ponemos tan arriba nuestros ideales, que luego se nos hace imposible alcanzarlos. Y de eso mismo vivimos. Vivimos para quejarnos. Soñamos despiertos sin primero tener la capacidad de separar la ficción de la realidad. Pretendemos el resplandor de la perfección, mientras somos los seres más defectuosos. JA, que ironía. Deberíamos empezar por vivir lo que nos toca y dejar los sueños como un medio de motivación, no como un medio de vida.