Pasa el tiempo y todavía siento que fue ayer que te fuiste. Crecí fuerte como siempre quisiste que fuera, y eso lo aprendí de vos. Una de las tantas cosas que me inculcaste. Igual me hiciste falta en tantos momentos. Hubo crisis y no te tenía al lado mío. Siempre conmigo aunque no te veía. Invisible. Como ahora, que mientras escribo esto, estás hablándome al oído. Yo te escucho y nadie más. Nunca me abandonaste. Porque me querés. Pero lo que te extraño yo, es mucho mayor.
Supongo que estás igual que siempre. Pelado, con tu voz ronca, con tus manos gigantes, tus camisas con tu perfume indescriptiblemente rico, y tu chichón, mi favorito. A veces encuentro papeles con tu letra, tan peculiar. Que raro es no verte y sentirte tan cerca. No me arrepiento de nada y menos de todo el tiempo juntos. Inseparables. Éramos como dos chicos. Jugabamos, comíamos galletitas, me llevabas de la mano, me ibas a buscar al colegio.
Extraño todo eso. Porque si lo explicara, nadie me entendería. Porque nuestra relación era especial. Si a cualquiera se lo contara, hasta que no lo viera, no me creería. Es así, éramos salidos de una película. Éramos amigos, compañeros, aventureros, rebeldes, atrevidos, éramos y seguimos siendo.
Nunca me vas a faltar. Sos una gran parte de mi esencia. Natalia sin vos, no sería Natalia. No sería nada. Parte del rompecabezas que formaste de mi ser. Te lo voy a agradecer siempre. Por quererme tanto y por ser tan comprensivo.
Daría cualquier cosa por volver a ver una novela con vos y comer helado a escondidas, que me lleves a inglés, que me defiendas y que me soportes.
Extraño al mejor abuelo del mundo. Ah, cuando te fuiste, mamá me escribió en un papelito, "El Abuelo se fue al cielo". Respiré profundo, no lloré pero imploré que algún día te vuelva a encontrar. Que el cielo no esté tan lejos. No vale perderte como si nada. Voy a estar viejita y cuando llegue el momento que te vuelva a ver, vamos a jugar un partido de Damas, y te voy a ganar. Te lo prometo.
sábado, 25 de septiembre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
Respirar
Te invito a cambiarme la vida. A olvidarme de mis frustraciones y asignaturas pendientes. No quiero compasión, sólo acompañame. Supiste ser un cambio que me serviría para seguir con vida. Para seguir respirando, o volver a hacerlo, si en algún momento me estaba ahogando. Estaba muerta. Aburrida y sin sentido. No fue muy ortodoxo nuestro encuentro. La culpa giraba mezclándose con el alcohol. No te importaba. Me contagiaste esas ganas de que nada te importe. Ralmente nada me importó. Nada me importa con vos.
No creo que vuelva a haber otro encuentro igual. Pero no me arrepiento de nada. Espero que vos tampoco. Pero quiero que se sepas que cada vez que te vea, mis ganas de sentirte de nuevo, se van a ver reflejadas en mis ojos. Te voy a cuidar siempre.
Gracias por romper el cristal en el cual estaba encerrada, gracias por entender tan fácilmente lo que necesitaba, gracias por prestarme tu piel sólo un rato.
No creo que vuelva a haber otro encuentro igual. Pero no me arrepiento de nada. Espero que vos tampoco. Pero quiero que se sepas que cada vez que te vea, mis ganas de sentirte de nuevo, se van a ver reflejadas en mis ojos. Te voy a cuidar siempre.
Gracias por romper el cristal en el cual estaba encerrada, gracias por entender tan fácilmente lo que necesitaba, gracias por prestarme tu piel sólo un rato.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Autoboicot
Horas sin saber nada, sin conocimiento de tu vida. Miedo de extrañarte, ya es tarde para tenerlo. Es más que eso, es necesidad. Mi miserable necesidad de quererte. No me haces bien pero sos adicción. Que triste y pobre mi vida. Intento cambiarte pero me cuesta. Por quién puedo reemplazarte?
Nadie es tan distinto a vos pero tampoco tan perfecto. Perfecto para mí, sin nigún juicio de valor. No te pareces a ningún estereotipo establecido, y me encanta. No sé si ahora me odias y eso me da curiosidad, pero me encanta. Ayudas para que mi cerebro haga click y te mande a la papelera. Eso sí, hubo tantas oportunidades en vano y todo termina en un tachito de basura lleno de papeles, y en el medio de eso, vos. Que no se repita nunca más. Digo, ahora que el papel es reciclable y lo que falta es que me vuelva ecológica. Ojalá hubieras sido sólo un árbol en medio del bosque, insignificante. Y yo, algún tipo de precipitación que te ayude a crecer pero que te deje marcas.
Quiero decirte "hola", y que vuelva a ser todo como antes.
Nadie es tan distinto a vos pero tampoco tan perfecto. Perfecto para mí, sin nigún juicio de valor. No te pareces a ningún estereotipo establecido, y me encanta. No sé si ahora me odias y eso me da curiosidad, pero me encanta. Ayudas para que mi cerebro haga click y te mande a la papelera. Eso sí, hubo tantas oportunidades en vano y todo termina en un tachito de basura lleno de papeles, y en el medio de eso, vos. Que no se repita nunca más. Digo, ahora que el papel es reciclable y lo que falta es que me vuelva ecológica. Ojalá hubieras sido sólo un árbol en medio del bosque, insignificante. Y yo, algún tipo de precipitación que te ayude a crecer pero que te deje marcas.
Quiero decirte "hola", y que vuelva a ser todo como antes.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Noche de cambio
No buscaba nada. Tu perfume estaba en el viento aunque no lo quería sentir. Lo ignoré pero se me impregnó en la piel y no pedí más nada. Su presencia se mezclaba con la humedad de una tormenta próxima. Evitarlo era mi propósito. Siempre me fue imposible lograrlo. Lo había intentado y me había salido bien. Pasó por al lado mío sin emitir sonido alguno. Mi cara parecía que estaba en algún lugar desconocido, rozó mi brazo y siguió su camino. Una combinación de satisfacción y frustración llenó mi diafragma. Respiré, pero al segundo escuché su voz llamandome. ¿Qué quería? Sí, quería saber si me pasaba algo. ¿Ahora le importaba? - No. Esa fue mi respuesta. Segura, cortante, simple.
Supo de mi existencia. Bah, me conoce y mucho. Además de conocerme mucho, me quiere. O eso me hizo creer. Pero no alcanza. A mí, no me sirve.
Pero seguiré espiándolo cuando no me vea. Y voy a seguir rezando cada noche por él, que sea feliz, con quien quiera. También voy a hacer un testamento explicándo por qué mi vida con él hubiera sido perfecta; capaz así lo entendería.
Supo de mi existencia. Bah, me conoce y mucho. Además de conocerme mucho, me quiere. O eso me hizo creer. Pero no alcanza. A mí, no me sirve.
Pero seguiré espiándolo cuando no me vea. Y voy a seguir rezando cada noche por él, que sea feliz, con quien quiera. También voy a hacer un testamento explicándo por qué mi vida con él hubiera sido perfecta; capaz así lo entendería.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Borrado del mapa
"Estoy tan desengañada, tan parecida a vos. Una vez me dijiste que me querías pero con resguardos. Y después de mucho tiempo llego a entenderlo. Entiendo al menos que querías decir.. pero conmigo no tenías que esconderte, no había de qué protegerse. Mi amor era puro, maleable, arenilla.
Cuando pienso en lo que me hiciste, soy más parecida a una roca, a un parlante, a una silla. Estoy, me usan, eso es todo. No tengo sentimientos hacia personas como tenía antes, te llevaste todo. Sí, vivo más tranquila: no querer te hace vivir tranquilo. No quiero a nadie, entonces nadie puede hacerme daño. Mis emociones sólo las demuestro con mis amigos y mi terapeuta. Todo aquel que excluya ese círculo, para mí, es inanimado. Me convierto en un autómata y me cristalizo, me hago impenetrable. Soy una fortaleza inderrumbable para los otros. Solo yo puedo.
No necesito a nadie, pero a veces te extraño Me paso la vida escuchando a otros: los problemas de otros, las alegrías de otros. Soy un inmenso receptor de emociones ajenas.. y casi con ironía no puedo aprender ninguna de ellas. Me pasan por al lado, me rozan siquiera. Pero ningún sentimiento penetra. Puedo sonreír, puedo ir a un hotel, puedo hacer el amor. Puedo imaginarme que está todo bien pero sé que salgo de la burbuja y todo cambia. El mundillo feliz que había creado se desvanece y da lugar a mi realidad distorsionada. Sí, tenías razón, tengo muy distorsionada la visión.
Hasta hace unos meses pensaba que podía casarme, que podía tener una familia, quizá hasta hacer una vida normal. Hoy sé que nací para morirme sola. Sé que todo lo que me sostenía se vino abajo, que ni mis padres ni Dios me alcanzan; que todo lo que anhelo, lo que para la gente es normal, para mí es inalcanzable; es peor, se escapa cada vez que acerco la mano. Nací para morirme sola: no porque me falten candidatos, no porque quiera estar con muchos en vez de con uno; no porque sea fea y bruja o sea mi karma, sino porque LO ELIJO. No quiero que nadie entre, que nadie me moleste. Así estoy bien. Y a veces te extraño.
Me siento confundida porque mientras más receptiva soy menos recibo. Como dije, estoy siempre escuchando (sé que es una cualidad no abundante en esta sociedad de cuarta), intentando ser la excepción. Y escucho, pero no soy escuchada. Extraño nuestras charlas, tu interés en qué me pasaba a mí. Estoy cansada de conocer gente pedante que lo único que hace es hablar de sí misma.. <¿Vos tenés hermanos?, Porque yo tengo cinco, uno es esto, el otro es aquello.> ¿Dónde quepo yo? ¿Dónde está mi espacio? Estoy harta de escuchar.
Hoy los resguardos los tengo yo. Las barreras me las trasladaste a mí, o las adopté de vos, como sea. Y lo más triste es que no estoy tomando una actitud represiva de no quiero querer a esta persona. Es más simple: los sentimientos no surgen. No hay nada adentro mío. Solamente un par de fantasmas, algunas marcas indelebles y la convicción de que este mundo no está hecho para personas como yo."
Cuando pienso en lo que me hiciste, soy más parecida a una roca, a un parlante, a una silla. Estoy, me usan, eso es todo. No tengo sentimientos hacia personas como tenía antes, te llevaste todo. Sí, vivo más tranquila: no querer te hace vivir tranquilo. No quiero a nadie, entonces nadie puede hacerme daño. Mis emociones sólo las demuestro con mis amigos y mi terapeuta. Todo aquel que excluya ese círculo, para mí, es inanimado. Me convierto en un autómata y me cristalizo, me hago impenetrable. Soy una fortaleza inderrumbable para los otros. Solo yo puedo.
No necesito a nadie, pero a veces te extraño Me paso la vida escuchando a otros: los problemas de otros, las alegrías de otros. Soy un inmenso receptor de emociones ajenas.. y casi con ironía no puedo aprender ninguna de ellas. Me pasan por al lado, me rozan siquiera. Pero ningún sentimiento penetra. Puedo sonreír, puedo ir a un hotel, puedo hacer el amor. Puedo imaginarme que está todo bien pero sé que salgo de la burbuja y todo cambia. El mundillo feliz que había creado se desvanece y da lugar a mi realidad distorsionada. Sí, tenías razón, tengo muy distorsionada la visión.
Hasta hace unos meses pensaba que podía casarme, que podía tener una familia, quizá hasta hacer una vida normal. Hoy sé que nací para morirme sola. Sé que todo lo que me sostenía se vino abajo, que ni mis padres ni Dios me alcanzan; que todo lo que anhelo, lo que para la gente es normal, para mí es inalcanzable; es peor, se escapa cada vez que acerco la mano. Nací para morirme sola: no porque me falten candidatos, no porque quiera estar con muchos en vez de con uno; no porque sea fea y bruja o sea mi karma, sino porque LO ELIJO. No quiero que nadie entre, que nadie me moleste. Así estoy bien. Y a veces te extraño.
Me siento confundida porque mientras más receptiva soy menos recibo. Como dije, estoy siempre escuchando (sé que es una cualidad no abundante en esta sociedad de cuarta), intentando ser la excepción. Y escucho, pero no soy escuchada. Extraño nuestras charlas, tu interés en qué me pasaba a mí. Estoy cansada de conocer gente pedante que lo único que hace es hablar de sí misma.. <¿Vos tenés hermanos?, Porque yo tengo cinco, uno es esto, el otro es aquello.> ¿Dónde quepo yo? ¿Dónde está mi espacio? Estoy harta de escuchar.
Hoy los resguardos los tengo yo. Las barreras me las trasladaste a mí, o las adopté de vos, como sea. Y lo más triste es que no estoy tomando una actitud represiva de no quiero querer a esta persona. Es más simple: los sentimientos no surgen. No hay nada adentro mío. Solamente un par de fantasmas, algunas marcas indelebles y la convicción de que este mundo no está hecho para personas como yo."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)