Chau. Ojalá fuera tan fácil como decirlo. Lo dijiste pero un sabor
amargo en la boca siempre queda. Rechazo? Frustración?
Arrepentimiento? Muchos motivos que terminan en un chau. Que después
se transforma en un "hasta luego". Admito no saber hacer un duelo.
Bah, mas que duelo, un velorio. Sí, no estoy loca. No es un duelo,
porque ya no duele. Dolió en su momento, pero ahora las cosas están
en un lugar mejor. Ahora, en mi velorio afectivo, no lo sé manipular.
Intento revivir lo muerto. Lo imposible. Sabiendo que no fue, que no
pudo ser. Que terca que soy, que ingenua.
Y si. Es mas fuerte que yo. No pude probar. No pude ser feliz ni
tampoco arrepentirme. Es un velorio tan a la nada. Absurdo como yo y
como él.
Él no piensa en mí como yo lo hago. Y nunca lo hizo. Lo quise como a
nadie, y es lo que más bronca me da. Nunca lo supo bien, capaz lo
percibió, pero no lo imaginaba con todas las letras.
Admito mi error. Soy histérica y demasiado sincera. Y nunca me decido,
por miedo. Esperé lo que nunca iba a pasar, demasiada espera. Y a mí
se me pudrió el cerebro. Caí, me estrellé, me lastimé y recién
ahí aprendí a no caminar por la cornisa.
Esto me hubiera servido hace varios meses.. No te hagas problema por
la vida y por lo que no vale la pena. Relax.
No hay comentarios:
Publicar un comentario