martes, 5 de octubre de 2010

Bomba de tiempo

Una vez dijo Dalí: ''Todo lo que hagas será insignificante, pero es
importante que lo hagas.'' Yo sólo me quedo con la primera parte.
Nunca sabes que te va a pasar mañana, el destino está marcado pero es
desconocido para uno. A veces todo lo que hagas es tan inútil pero
bastante útil solo para pocos. Un desconocimiento de nuestras vidas
hace que sea todo tan poco valioso.
Problemas y crisis son comunes en nuestro vocabulario rutinario.
Cansada de todo eso, me tratan de rebelde. De no tener las cosas
claras, de no conformarme con lo básico. Pero prefiero eso a ser un
ente en el mundo. Sin sentido alguno.
A vos, te odio persona. Me gustaría gritarte tantas cosas. Algún día
voy a hacerlo. Pero esos gritos los voy a plasmar en un papel. Una
carta que te destroze el cuerpo. Date cuenta. No hubo nadie mas
importante en mi mundo que vos.
Todo es tan inútil entre nosotros. Vos no me entendés y ese es mi
miedo mayor. Que no me entiendas nunca de los nuncas.
Y como no se que me va a pasar mañana, la carta te la tendría que
escribir ahora mismo. Como resumirte todo este tiempo sin vos?
Palabras y más palabras. No me importa. Aunque tengas que leer una
Biblia tres millones de veces, te voy a obligar así te entra en tu
minúsculo cerebro.
Es ínfimo escribirte. Escribirte para que nunca me quieras. Para que
nunca estemos juntos. Incluso escribirte para que me odies o me tengas
miedo. Pero tengo una lista de cosas que quiero hacer antes de
morirme, o, antes de irme a un país lejos. Entre ellas está la parte
que quiero que sepas que estoy perdida por vos. Peor que en Lost.
Alejada de cualquier cosa que no seas vos.
Sé que tratar de cambiar la historia es imposible, pero sí cambiar la
mía.

lunes, 4 de octubre de 2010

Mal y bien

Chau. Ojalá fuera tan fácil como decirlo. Lo dijiste pero un sabor
amargo en la boca siempre queda. Rechazo? Frustración?
Arrepentimiento? Muchos motivos que terminan en un chau. Que después
se transforma en un "hasta luego". Admito no saber hacer un duelo.
Bah, mas que duelo, un velorio. Sí, no estoy loca. No es un duelo,
porque ya no duele. Dolió en su momento, pero ahora las cosas están
en un lugar mejor. Ahora, en mi velorio afectivo, no lo sé manipular.
Intento revivir lo muerto. Lo imposible. Sabiendo que no fue, que no
pudo ser. Que terca que soy, que ingenua.
Y si. Es mas fuerte que yo. No pude probar. No pude ser feliz ni
tampoco arrepentirme. Es un velorio tan a la nada. Absurdo como yo y
como él.
Él no piensa en mí como yo lo hago. Y nunca lo hizo. Lo quise como a
nadie, y es lo que más bronca me da. Nunca lo supo bien, capaz lo
percibió, pero no lo imaginaba con todas las letras.
Admito mi error. Soy histérica y demasiado sincera. Y nunca me decido,
por miedo. Esperé lo que nunca iba a pasar, demasiada espera. Y a mí
se me pudrió el cerebro. Caí, me estrellé, me lastimé y recién
ahí aprendí a no caminar por la cornisa.
Esto me hubiera servido hace varios meses.. No te hagas problema por
la vida y por lo que no vale la pena. Relax.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Marca

Pasa el tiempo y todavía siento que fue ayer que te fuiste. Crecí fuerte como siempre quisiste que fuera, y eso lo aprendí de vos. Una de las tantas cosas que me inculcaste. Igual me hiciste falta en tantos momentos. Hubo crisis y no te tenía al lado mío. Siempre conmigo aunque no te veía. Invisible. Como ahora, que mientras escribo esto, estás hablándome al oído. Yo te escucho y nadie más. Nunca me abandonaste. Porque me querés. Pero lo que te extraño yo, es mucho mayor.
Supongo que estás igual que siempre. Pelado, con tu voz ronca, con tus manos gigantes, tus camisas con tu perfume indescriptiblemente rico, y tu chichón, mi favorito. A veces encuentro papeles con tu letra, tan peculiar. Que raro es no verte y sentirte tan cerca. No me arrepiento de nada y menos de todo el tiempo juntos. Inseparables. Éramos como dos chicos. Jugabamos, comíamos galletitas, me llevabas de la mano, me ibas a buscar al colegio.
Extraño todo eso. Porque si lo explicara, nadie me entendería. Porque nuestra relación era especial. Si a cualquiera se lo contara, hasta que no lo viera, no me creería. Es así, éramos salidos de una película. Éramos amigos, compañeros, aventureros, rebeldes, atrevidos, éramos y seguimos siendo.
Nunca me vas a faltar. Sos una gran parte de mi esencia. Natalia sin vos, no sería Natalia. No sería nada. Parte del rompecabezas que formaste de mi ser. Te lo voy a agradecer siempre. Por quererme tanto y por ser tan comprensivo.
Daría cualquier cosa por volver a ver una novela con vos y comer helado a escondidas, que me lleves a inglés, que me defiendas y que me soportes.
Extraño al mejor abuelo del mundo. Ah, cuando te fuiste, mamá me escribió en un papelito, "El Abuelo se fue al cielo". Respiré profundo, no lloré pero imploré que algún día te vuelva a encontrar. Que el cielo no esté tan lejos. No vale perderte como si nada. Voy a estar viejita y cuando llegue el momento que te vuelva a ver, vamos a jugar un partido de Damas, y te voy a ganar. Te lo prometo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Respirar

Te invito a cambiarme la vida. A olvidarme de mis frustraciones y asignaturas pendientes. No quiero compasión, sólo acompañame. Supiste ser un cambio que me serviría para seguir con vida. Para seguir respirando, o volver a hacerlo, si en algún momento me estaba ahogando. Estaba muerta. Aburrida y sin sentido. No fue muy ortodoxo nuestro encuentro. La culpa giraba mezclándose con el alcohol. No te importaba. Me contagiaste esas ganas de que nada te importe. Ralmente nada me importó. Nada me importa con vos.
No creo que vuelva a haber otro encuentro igual. Pero no me arrepiento de nada. Espero que vos tampoco. Pero quiero que se sepas que cada vez que te vea, mis ganas de sentirte de nuevo, se van a ver reflejadas en mis ojos. Te voy a cuidar siempre.
Gracias por romper el cristal en el cual estaba encerrada, gracias por entender tan fácilmente lo que necesitaba, gracias por prestarme tu piel sólo un rato.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Autoboicot

Horas sin saber nada, sin conocimiento de tu vida. Miedo de extrañarte, ya es tarde para tenerlo. Es más que eso, es necesidad. Mi miserable necesidad de quererte. No me haces bien pero sos adicción. Que triste y pobre mi vida. Intento cambiarte pero me cuesta. Por quién puedo reemplazarte?
Nadie es tan distinto a vos pero tampoco tan perfecto. Perfecto para mí, sin nigún juicio de valor. No te pareces a ningún estereotipo establecido, y me encanta. No sé si ahora me odias y eso me da curiosidad, pero me encanta. Ayudas para que mi cerebro haga click y te mande a la papelera. Eso sí, hubo tantas oportunidades en vano y todo termina en un tachito de basura lleno de papeles, y en el medio de eso, vos. Que no se repita nunca más. Digo, ahora que el papel es reciclable y lo que falta es que me vuelva ecológica. Ojalá hubieras sido sólo un árbol en medio del bosque, insignificante. Y yo, algún tipo de precipitación que te ayude a crecer pero que te deje marcas.
Quiero decirte "hola", y que vuelva a ser todo como antes.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Noche de cambio

No buscaba nada. Tu perfume estaba en el viento aunque no lo quería sentir. Lo ignoré pero se me impregnó en la piel y no pedí más nada. Su presencia se mezclaba con la humedad de una tormenta próxima. Evitarlo era mi propósito. Siempre me fue imposible lograrlo. Lo había intentado y me había salido bien. Pasó por al lado mío sin emitir sonido alguno. Mi cara parecía que estaba en algún lugar desconocido, rozó mi brazo y siguió su camino. Una combinación de satisfacción y frustración llenó mi diafragma. Respiré, pero al segundo escuché su voz llamandome. ¿Qué quería? Sí, quería saber si me pasaba algo. ¿Ahora le importaba? - No. Esa fue mi respuesta. Segura, cortante, simple.
Supo de mi existencia. Bah, me conoce y mucho. Además de conocerme mucho, me quiere. O eso me hizo creer. Pero no alcanza. A mí, no me sirve.
Pero seguiré espiándolo cuando no me vea. Y voy a seguir rezando cada noche por él, que sea feliz, con quien quiera. También voy a hacer un testamento explicándo por qué mi vida con él hubiera sido perfecta; capaz así lo entendería.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Borrado del mapa

"Estoy tan desengañada, tan parecida a vos. Una vez me dijiste que me querías pero con resguardos. Y después de mucho tiempo llego a entenderlo. Entiendo al menos que querías decir.. pero conmigo no tenías que esconderte, no había de qué protegerse. Mi amor era puro, maleable, arenilla.
Cuando pienso en lo que me hiciste, soy más parecida a una roca, a un parlante, a una silla. Estoy, me usan, eso es todo. No tengo sentimientos hacia personas como tenía antes, te llevaste todo. Sí, vivo más tranquila: no querer te hace vivir tranquilo. No quiero a nadie, entonces nadie puede hacerme daño. Mis emociones sólo las demuestro con mis amigos y mi terapeuta. Todo aquel que excluya ese círculo, para mí, es inanimado. Me convierto en un autómata y me cristalizo, me hago impenetrable. Soy una fortaleza inderrumbable para los otros. Solo yo puedo.
No necesito a nadie, pero a veces te extraño Me paso la vida escuchando a otros: los problemas de otros, las alegrías de otros. Soy un inmenso receptor de emociones ajenas.. y casi con ironía no puedo aprender ninguna de ellas. Me pasan por al lado, me rozan siquiera. Pero ningún sentimiento penetra. Puedo sonreír, puedo ir a un hotel, puedo hacer el amor. Puedo imaginarme que está todo bien pero sé que salgo de la burbuja y todo cambia. El mundillo feliz que había creado se desvanece y da lugar a mi realidad distorsionada. Sí, tenías razón, tengo muy distorsionada la visión.
Hasta hace unos meses pensaba que podía casarme, que podía tener una familia, quizá hasta hacer una vida normal. Hoy sé que nací para morirme sola. Sé que todo lo que me sostenía se vino abajo, que ni mis padres ni Dios me alcanzan; que todo lo que anhelo, lo que para la gente es normal, para mí es inalcanzable; es peor, se escapa cada vez que acerco la mano. Nací para morirme sola: no porque me falten candidatos, no porque quiera estar con muchos en vez de con uno; no porque sea fea y bruja o sea mi karma, sino porque LO ELIJO. No quiero que nadie entre, que nadie me moleste. Así estoy bien. Y a veces te extraño.
Me siento confundida porque mientras más receptiva soy menos recibo. Como dije, estoy siempre escuchando (sé que es una cualidad no abundante en esta sociedad de cuarta), intentando ser la excepción. Y escucho, pero no soy escuchada. Extraño nuestras charlas, tu interés en qué me pasaba a mí. Estoy cansada de conocer gente pedante que lo único que hace es hablar de sí misma.. <¿Vos tenés hermanos?, Porque yo tengo cinco, uno es esto, el otro es aquello.> ¿Dónde quepo yo? ¿Dónde está mi espacio? Estoy harta de escuchar.
Hoy los resguardos los tengo yo. Las barreras me las trasladaste a mí, o las adopté de vos, como sea. Y lo más triste es que no estoy tomando una actitud represiva de no quiero querer a esta persona. Es más simple: los sentimientos no surgen. No hay nada adentro mío. Solamente un par de fantasmas, algunas marcas indelebles y la convicción de que este mundo no está hecho para personas como yo."

jueves, 19 de agosto de 2010

Vació

Ganas de no pensar en nada. De desaparecer y así dejar de hacerme mal. De encontrar soluciones, pero sin ganas de buscarlas. De no tener que pensar en las consecuencias de cada cosa que hago y así hacer lo que quiero, ser feliz y no preocuparme por lo que va a pasar. De no tener que dar explicaciones, ni a mí, ni a nadie. Ganas de que nada me afecte, y de no hacer parecer que nada me afecta. Ganas de poder decirte lo que me pasa. Ganas de que no me pase nada. Ganas de escaparme y desaparecer por unos cuantos días. Ganas de que reacciones, de que te des cuenta que me estás haciendo mal. Ganas de que tengas ganas.
Ganas de irme a la mierda, sí, bien a la mierda. No estoy feliz.

lunes, 16 de agosto de 2010

Chubasco

"Me dijo que mis hombres son chubascos. Vienen, me ennegrecen la vida, me ponen de mal humor, me frizan el pelo, me llueven un poco en la cabeza y después se van. Uno pensaría que después de tanta lluvia sale el sol, pero no. Si algo aprendí es esto: a un chubasco siempre, sin remedio, le sigue otro"

viernes, 30 de julio de 2010

Cuentagotas

Hoy puedo entender que las cosas no terminan, sólo cambian de forma con el tiempo. Que lo más importante que tenemos, suele ser aquello que no podemos ver a simple vista, eso que no podemos tocar, solo sentir; el alma y la memoria. Es ahí dónde almacenamos todos esos recuerdos que vamos recogiendo a lo largo de nuestra vida. Es ahí donde nos seguimos encontrando, donde todavía somos chicos, jovenes, novios, felices, amigos, hijos, padres, hermanos. Más alla de que en el tiempo real todo eso ya no nos pertenezca. Somos dueños de todos esos recuerdos, y con nuestro poder de imaginar, jugamos a que todavía somos eso que queremos ser, y estamos como queremos estar. Tambien pude entender que cuando se es lastimado, las heridas tardan mucho en sanar, y que necesitamos tiempo, es necesario que nos den tiempo. Que confiar no es algo fácil, que todos tenemos miedo de confiar, que cuando confío soy vulnerable. Que da miedo sentirse vulnerable, que da miedo amar con todo el alma. Vamos caminando con una mochila llena de miedos, construyendo muros para no ser lastimados, y en constante estado de alerta. A veces nos olvidamos de disfrutar, de perdonar, de reír, de llorar. Equivocarse es facíl, perdonar es tan difícil. Asumir errores, y aprender de ellos es lo mas sano que podemos hacer, y eso nos acerca. Por mas lejos que estemos.
Cuando dos personas se quieren mucho, nada esta terminado, nunca nada está dicho, no hay ultimas palabras. Fue perfecto, demasiado perfecto, que llegué a sentir miedo.
Este mismo miedo que no me dejo ver con claridad que, hoy, necesitamos tiempo.
Aunque hoy creamos que sí existe un final.. cuando en realidad sólo podemos hablar de principio, que es lo único que tiene fecha y hora.
Así que hoy es tiempo de crecer, de madurar, de aprender, de sentir, de reirme y de llorar, o de las dos al mismo tiempo.

lunes, 28 de junio de 2010

¿Sospecha o sorpresa?

Hubo un desequilibrio. Mis quilombos eran los mismos, pero apareció algo que hizo desequilibrio. Mis quilombos dejaron de tener protagonismo para que ese desequilibrio tomara el puesto de sujeto.
Ahora, desequilibrio? No, más que desequilibrio, fue un milagro.

jueves, 24 de junio de 2010

La locura de lo mismo de ayer

…Se designo como locos a aquellos que presentan una clara desviación de las normas propuestas en una comunidad…
Pero quien nos dice que no esté loco aquel que siga la rutina de su vida propuesta por dicha comunidad de simple esfuerzo, trabajo, dinero y más trabajo. Enfermándose de ver en el día a día, la misma función que vivió en el día anterior, en el mismo escenario, en el mismo teatro y durante las mismas horas de un día superficialmente igual. ¿Es que acaso no es la rutina misma la que tantas veces mata al amor por ejemplo? Un círculo vicioso que se transforma en una encarceladora rutina que puede terminar por acabar tus ansias de vida. Que te lleve a perder la razón, pues no hay que olvidar que el hombre es un animal de costumbre, pero que esta misma costumbre puede matar al hombre. Está comprobado científicamente que seguir constantemente haciendo lo mismo de claro a oscuro y de oscuro a claro toda tu vida te produce un remarcado cambio anímico. No es raro que entre los síntomas predomine el mal humor, un claro aburrimiento y una necesidad de escapar de la realidad que roce y hasta a veces lleve a la locura misma. Nuestra vida termina siendo un hábito adquirido por mera práctica que nos permite hacer las cosas sin razonarlas, dejando que la misma se nos escape por la puerta de atrás antes de que nos demos cuenta.

Amigo Lucio.

miércoles, 9 de junio de 2010

Cuenta

Se van las ganas de salir, queda solo el deseo de compartir un café y un par de cigarrillos. Es ahí donde empiezas a llenarte de recuerdos y bellos momentos, esos recuerdos que de alguna forma te llenan de sonrisas.

viernes, 4 de junio de 2010

Fuentes

En la vida pasas por muchas cosas; obstáculos y dificultades, la vida te da, la vida te saca. La muerte es solamente el descanso eterno de todo lo que una persona vivió cuando estaba en éste mundo, es un paraíso maravilloso donde te reencontras con cada persona o ser querido que perdiste o que nunca pudiste tener. Encontras la paz que siempre buscaste.
La muerte no nos roba los seres amados, al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. El duelo no es un camino fácil pero, sino lo fuera, dejaría de tener sentido toda nuestra existencia. Únicamente aquellos que evitan vivir en plenitud, pueden evitar el dolor del duelo. Lo importante es crecer a través de este y seguir permaneciendo vulnerables al día a día.
Amar al otro es renunciar a poseerlo, incluso muerto; renunciar a que vuelva, descubrir que sigue estando ahí, en un silencio que ya no nos causa emoción.
En ninguna otra situación, como en el duelo, el dolor producido es total; es psicológico, porque cambia tu punto de vista a la vida; familiar, nos duele el dolor ajeno y espiritual, porque duele en el alma. En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y sobretodo el futuro. Toda la vida, en su conjunto, duele. La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nosotros nos quedamos con lo que tuvimos. Aún cuando todavía queden momentos difíciles, cuando llegás a aceptar el dolor encontrás fuerzas en vos mismo y podés mirar al futuro con esperanza.

domingo, 31 de enero de 2010

Nativa

No entendía bien que estaba pasando pero algo estaba cambiando fuera y dentro de mí y yo lo sabía, era consiente de las cosas que me pasan. Pasaba por un momento de pleno recambio. Mis ideas se confundían permanentemente y ninguna se animaba a soltar la voz e imponerse por arriba de las demás. Estaban en silencio, guardándose para su momento justo, espectantes.
Una voz ayer me contó de tarde muy tarde, que era el mes justo, la fecha indicada, y la hora pactada para que soltáse de un salto y de golpe casi por impulso al pasado. Y es que de golpe yo también me dí cuenta que cada cosa en sus años y que lo que había sido bueno ayer, ya no me servía hoy. Somos los mismos, y cambiamos tanto que somos irreconocibles. Y se terminó, cómo se terminan las cosas. Me mude y ya no vivo adentro tuyo.